
HERMANA MARISOL
La hermana marisol López de Veñarpre (bonito apellido), nació en Yécora un pequeño pueblo de la Rioja Alavesa.
Es la mayor de cinco hermanos. A los 16 años ingresó en la orden de las Hermanas Terciarias Capuchinas profesando dos años más tarde.
Lleva poco más de un año con nosotros.
En el Albergue realiza un trabajo muy duro, ingrato y poco conocido, la limpieza de los pisos y el control de la ropa.
es la primera vez que trabajaba en un albergue, por lo que fue una experiencia muy nueva, le parecía que algunos usuarios eran muy exigentes y ella tenía que hacer frente a sus exigencias con firmeza y seguridad en si misma a la vez que con Amor.
Es tambien la persona que hace la acogida de los transeuntes y distribuye las camas, y quien lleva el control de las salidas y entradas de los usuarios.
Tambien es la primera vez que venía a Asturias, y tambien tuvo que pasar un proceso de adaptación a nuestra ciudad. Al principìo le ahogaba un poco las estrechas calles...hasta que descubrió el paseo marítimo, le encanta paseasr por la arena, la Providencia....Dice que le gusta de los asturianos su caracter, que considera menos seco que el de los vascos.
Su experiencia previa es larga: En Madrid en una residencia de estudiantes, despues trabajó 21 años en Alemania, 15 en un hospital y 6 en asistencia a domicilio. De vuelta a España estuvo 10 años en un Hogar de Protección Menores de la Diputación de Vizcaya en Baracaldo, y otros 3 en un Centro de adolescentes. Los tres años previos a su llegada a Asturias estuvo en Zitur atendiendo a las Hermanas de más edad.
El trabajo que más disfrutó fue en el Hospital, aunque el piso de niños tambien le aportó muchas satisfacciones, pues aunque era mucho trabajo compensaba ver crecer a los niños.
Cada vez más adaptada a su nueva situación, la Hermana Marisol quiere resaltar que por lo que le cuentan otras hermanas piensa que el perfil del usuario ha cambiado respecto del de hace unos años, ahora parecen más exigentes y más deteriorados física y psicológicamente, por lo que las dificultades son mayores para la convivencia y tambien para cumplir los objetivos del albergue.
Desde aqui queremos dar las gracias a la Hermana Marisol porque la tarea que realiza en el albergue es muy importante, y sin embargo se conoce poco, y no nos imaginamos el esfuerzo físico y la carga psicológica que lleva consigo.



